¿Se puede caer el pelo de un dia para otro de un disgusto?

Todavía hoy día existen ciertas controversias acerca de la influencia del estado emocional en la etiopatogenia de la calvicie común, pero son mayoría los estudiosos que opinan que el estrés jugaría un papel de segura influencia a través de su efecto sobre el equilibrio endocrinológico y, como consecuencia, de la tasa de andrógenos en sangre y de su indiscutible efecto sobre el mecanismo de la alopecia.

No obstante, el interrogante que titula este artículo podría estar orientado de forma mucho más certera hacia una variante clínica de la caída capilar que los Dermatólogos denominamos alopecia areata o pelada. Es éste un singular trastorno que causa en la persona afectada unas calvas muy bien limitadas y definidas, de aparición más o menos brusca, que no producen ninguna molestia local y que el paciente (o su peluquero) descubren por casualidad.

Estas placas alopécicas de espontánea y preocupante aparición suelen medir varios milímetros de diámetro y aumentan lentamente de tamaño hasta alcanzar una dimensión de una moneda o de la palma de una mano. Su localización preferente es a nivel del cuero cabelludo pero afecta asimismo a otras zonas pilosas como el área de la barba en el varón, cejas y pestañas, a todas estas zonas conjuntamente (alopecia areata totalis) o a todo el cuerpo (alopecia areata universalis.)

Diversos estudios epidemiológicos señalan que la pelada presenta una incidencia más elevada en edades infanto-juveniles y que uno o dos de cada diez casos tienen antecedentes familiares de haber padecido la dermatosis. Sin embargo sus causas siguen siendo desconocidas y controvertidas en la actualidad. Los argumentos más señalados la relacionan con un mecanismo inmune y son diversos los estudios científicos que demuestran la presencia de C3, IgG e IgM (anticuerpos) a nivel de los folículos pilosos de los pacientes.

El papel del estrés emocional parece tener una influencia marcada siendo numerosos los artículos y trabajos científicos que relatan casos clínicos de brusca aparición tras un shock emocional intenso.

Las placas de pelada son limpias y nunca se acompañan de lesiones inflamatorias locales de carácter eritemato-descamativa-costrosas (rojizas con descamación o costras) ni vesículo-pústulo-exudativas (con pequeñas ampollas ni granos purulentos). Este dato es de capital importancia para diferenciarlas clínicamente de la tinea capitis (hongos del cuero cabelludo), infección cuya frecuencia en edades infantiles ha disminuido considerablemente en los últimos años en países avanzados (aunque todavía hoy seguimos atendiendo algún caso en nuestra consulta dermatológica diaria) y que, desafortunadamente, acontecen con especial frecuencia y relevancia en países de escasos y limitados recursos y núcleos poblacionales con unas normas de higiene deficitarias.

El tratamiento de la alopecia areata es diverso, siendo de notable eficacia la terapia local con loción/ungüento de Whitfield, pincelaciones con rubefacientes locales o infiltraciones locales seriadas de triamcinolona acetónide diluida a razón de 5mg por ml en suero fisiológico.

La pelada sigue una evolución caprichosa e impredecible, a menudo mediante brotes que pueden repetirse tras varios meses o años del primer episodio. Las estadísticas más fiables señalan que en 3 de cada 10 pacientes que sufre su primer brote suele acontecer una repoblación capilar espontánea sin necesidad de tratamiento al cabo de varios meses. Al parecer los casos más resistentes a la terapia son los que acontecen en edades más tempranas.