La importancia de las fórmulas magistrales en los tratamientos dermatológicos.

Introducción
La Dermatología es una Especialidad Médica en la que el clásico axioma ”no hay enfermedades sino enfermos” se cumple al pie de la letra y de forma taxativa, al tratarse de una parcela de la Medicina sujeta a las peculiaridades personales de cada piel, a su particular forma de reaccionar ante una eventual “dermatosis” (enfermedad cutánea) y a su respuesta al tratamiento utilizado por el Médico Dermatólogo para tratar de controlarla o curarla.

Además de la comprobada influencia de los factores genéticos o heredofamiliares en la evolución y características de la enfermedad que nos ocupa, debemos considerar otros factores condicionantes como las variaciones climático-ambientales, el color de la piel, el umbral de sensibilidad o susceptibilidad reactivos de cada paciente y otros todavía desconocidos o discutidos en la actualidad que van a dar un carácter de especificidad a cada cutis.

En este sentido, recuerdo el caso anecdótico de dos hermanos gemelos que acudieron a consulta por padecer una dermatitis atópica. Como es usual en este tipo de pacientes, sus lesiones eczematosas y demás manifestaciones clínicas eran totalmente idénticas, por lo que el tratamiento prescrito fue el mismo para ambos. El hecho sorprendente fué que uno de ellos respondió de forma satisfactoria a la terapia mientras que su hermano empeoró!!!

La Receta en Formulación Magistral
A partir de los años 50, el arsenal terapéutico destinado al control y tratamiento de las enfermedades de la piel experimentó un gran avance. Los Laboratorios Farmacéuticos lanzaron al mercado diversos productos que vinieron a sustituir aquellos remedios clásicos que se venían utilizando desde hacía muchos lustros en la terapia dermatológica con singular y variable eficacia.

De forma paralela, la Dermocosmética comenzó a ser considerada como una parte de la farmacopea médica y los jóvenes Dermatólogos la incluyeron en sus consultas como una parcela más de su especialidad.

Al paso de los años se fue considerando la posibilidad de personalizar la prescripción dermatológica, habida cuenta de que las afecciones de la piel mostraban una singularidad especial y de que no todos los pacientes afectos de una determinada dermatosis respondían al tratamiento estándar de igual forma.

A finales de los años 60, los Dermatólogos y Farmacéuticos “boticarios” interesados en el tema volvieron su mirada hacia atrás y se plantearon la posibilidad de enriquecer y optimizar sus prescripciones y recetas retornando al modelo artesanal o manual que se elaboraría y prepararía en la Oficina de Farmacia capacitada para tal fin.

El resultado no se hizo esperar y Colegios Oficiales de Farmacéuticos y Academias de Dermatología tomaron cartas en el asunto y unieron sus esfuerzos y colaboración investigadora para conseguir perfeccionar al máximo la viabilidad y eficacia clínica de las nuevas recetas mediante fórmulas magistrales.

A partir de los años 70, tanto los Congresos y Reuniones Dermatológicas como los Cursos y Simposium de Farmacia introdujeron esta nueva disciplina en sus ponencias y reuniones científicas. Tal actitud ha motivado que esta nueva forma de recetar se haya venido imponiendo en todo el mundo por su particular eficacia dermatológica y el consecuente beneficio del paciente.

Argumentos a Favor de la Formulación Magristral
Los motivos fundamentales del suscitado y renovado interés de los profesionales sanitarios por esta forma de receta, diseñada de forma personalizada y exclusiva, se deben a variadas particularidades que justificarían su utilización y que pasamos a considerar de forma abreviada:

  • Una receta estándar podría necesitar alguna modificación por alergia o intolerancia del paciente a unos determinados ingredientes.
  • La combinación de varios principios activos puede mejorar notablemente la eficacia terapéutica.
  • El tratamiento que deseamos prescribir al paciente no se comercializa en nuestro país.
  • El fármaco comercializado carece de algún ingrediente de alta y probada eficacia.
  • Podemos recuperar un tratamiento muy eficaz que se ha descontinuado o dejado de fabricar.
  • Se puede reforzar la acción y eficacia de un tratamiento estándar incrementando sus dosificaciones.
  • Algunas patologías de la piel adolecen de pocos o muy escasos tratamientos en Farmacia.
  • Podríamos seleccionar un excipiente o vehículo idóneos para el paciente con determinadas dermatosis.
  • Iniciamos y ampliamos cotidianos y novedosos campos de investigación farmacológica, médica y terapéutica.

Conclusión Final
Los componentes del equipo médico de Dermatologo.net somos unos apasionados de la formulación magistral y la venimos utilizando de forma prioritaria en los últimos decenios. Gracias a ella disponemos de muchas ventajas a la hora de prescribir un tratamiento totalmente específico y personalizado para cada paciente. Paralelamente,hemos podido comprobar la singular eficacia de un tipo de receta personal diseñada por el Médico Especialista formulador y preparada y confeccionada por el Farmacéutico formulista. Gracias a la formulación magistral disponemos de unas terapias cada vez más avanzadas y eficaces para la curación o el control de las dolencias cutáneas y ello es nuestro principal objetivo y razón de ser.