Lesiones verrucosas genitales.

Victor Jimenez (colombia) pregunta:

desde hace aproximadamente 6 meses me han salido estos pequeños bultos entre la base del pene y el escroto, en los ultimos 3 años he tenido 2 parejas sexuales, con una de ellas tuve relaciones sexuales hace mas de un año y con la otra hace 5 meses, las cuales se realizaron citologia, la primera se realizo citologia en el mes de septiembre de 2016 y la otra en febrero de 2017, los resultados de ambas fueron normales, por otra parte reconozco que tengo poca higiene al momento de depilarme la zona genital ya que utilizo maquinas de afeitar que ya habia usado hace dias para depilarme la barba, y al finalizar la depilacion genital siempre tengo pequeñas cortadas en alguna zona, pero no recuerdo si las tuve donde me han salido esos “bultos”.

Genero: Hombre
Edad: 28
Tipo lesión: Verrugas, Quistes o nódulos, No estoy seguro/a
Forma: Lineales, Irregulares
Tamaño: menos de 1 cm
Textura: Lisas/planas, Con relieve/abultadas, Secas
Zonas: genitales, entre la base del pene y escroto
Desde hace cuanto: 6 meses

Sintomas principales:
No pica ni molesta

El Dermatólogo responde:

Las lesiones verrucosas de localización genital suelen corresponder a ciertas infecciones causadas por el virus del papiloma humano o V.P.H. y sus principales variantes son:

  1. El condiloma acuminado, una de las enfermedades de transmisión sexual o ETS más frecuentes en Europa y el continente americano, se caracteriza clínicamente por cursar con lesiones verrucosas blandas y papilomatosas (sobreelevadas), en forma de “coliflor o cresta de gallo” y una tonalidad blanquecina o ligeramente sonrosada que no suelen producir molestias subjetivas importantes, a no ser un discreto prurito.
  2. La papulosis bowenoide suele ser más frecuente en la mujer y cursa con unas lesiones más aplanadas, como pequeños “botones” y con coloración amarronada o violácea. Su pronóstico es menos favorable a largo plazo por lo que requiere una caracterización diagnóstica de certeza mediante biopsia a efectos terapéuticos y de vigilancia periódica.

Ambas lesiones requieren un control exhaustivo de la/s pareja/s debido a su alta contagiosidad por contactos íntimos. Las mujeres deben ser examinadas cada cierto tiempo por su Médico Ginecólogo mediante examen colposcópico y frotis cervical uterino por la potencial evolución degenerativa de estos procesos.

El tratamiento está dirigido a la destrucción inmediata y completa de las lesiones por quimiocirugía    (5-fluorouracilo, podofilino peltatum, ácido tricloroacético,…),  criocirugía (congelación lesional con nitrógeno líquido), con electrocirugía (electro-fulguración) o mediante fototerapia (láser).