Lavar el pelo a menudo ¿aumenta su caída?

En el año 1942 Hamilton estableció su determinante teoría que involucraba la alopecia androgénica o calvicie común con la influencia de los andrógenos hormonales en folículos pilosos genéticamente predispuestos. La existencia determinante de un patrón heredofamiliar es discutida actualmente toda vez que en muchos pacientes no se puede demostrar tal circunstancia. Asímismo, no existen evidencias científicas sólidamente contrastadas que demuestren que la tasa de hormonas sexuales androgénicas del individuo que presenta una alopecia sea superior a la del que no la padece. Sin embargo, el hecho difiere en la mujer con alopecia en la cual se evidencian casi siempre unas cifras de andrógenos superiores a la normalidad.

Debemos considerar que existen diferentes tipos clínicos de alopecia:

Algunos casos se asocian a un aumento considerable de la seborrea en el cuero cabelludo (alopecia seborreica), siendo un factor negativo a la hora de presentarse una calvicie temprana, rasgo que presenta cierta similitud causal hormonodependiente con el acné juvenil. Es evidente que estas personas precisan unas normas de higiene capilar que sean adecuadas a su estado. Son cueros cabelludos que a los pocos días de lavarlos vuelven a presentar niveles elevados de grasa y, por tanto, deben seguir unas pautas terapéuticas dermo-cosméticas diferentes a otros tipos de alopecia.

En ocasiones son cabellos que asocian seborrea, caspa y caída del cabello, por lo tanto van a precisar una terapia local y unas normas de higiene específicas alternando champúes antiseborreicos, antipitiriásicos (anticaspa) y neutros de acción suave y regeneradora en ciclos seriados de lavados capilares dos o tres veces por semana.

Como resumen conviene señalar que el lavado frecuente no es dañino para el cabello pero debe ser totalmente personalizado y adaptado a cada tipología capilar por parte del Médico Dermatólogo.