¿Las verrugas se pueden curar de forma milagrosa?

Es creencia popular en algunas culturas que la gente que tiene verrugas se ofrece a San Benito asistiendo a la procesión el día del Santoral, haciendo una donación (una docena de huevos, un par de pollos, dinero, etc) en la Misa correspondiente y untándose las lesiones con agua bendita al salir de la Iglesia donde se celebra el culto. Debo decir que he podido comprobar personalmente que el “milagro” se llega a producir en algunos casos, aunque todo tiene su explicación…

Las verrugas vulgares (verruca vulgaris) son lesiones tumorales benignas producidas por la infección del virus VPH-2 (virus del papiloma humano serotipo 2), que se localizan preferentemente en manos y pies, siendo de afectación preferente en la niñez y en edades juveniles y desapareciendo de forma espontánea en una franja de tiempo que oscila entre 10 meses y dos años, aunque pueden volver a reaparecer al cabo del tiempo.

Hoy día todavía no hay evidencias científicas contrastadas que expliquen la razón de esta caprichosa evolución, sin embargo son numerosos los autores que apuntan hacia una relación entre los mecanismos inmunitarios que controlan nuestras defensas ante una determinada patología y situaciones psicoafectivas, como autosugestiones o creencias firmes, hasta tal punto que podrían llegar a modificar el período de latencia de una enfermedad o determinar la curación espontánea de la misma.

Debo señalar que un colega muy aficionado a los temas parapsicológicos solamente utiliza la psicoterapia autosugestiva en pacientes infantiles con verrugas obteniendo una alta tasa de curaciones. Y no se llama Benito, como el santo…